
Muebles y cajones
Cuando la bisagra ha arrancado la madera, rellenamos el agujero y la volvemos a fijar en firme, sin cambiar la puerta del mueble.
Muebles, armarios y cajones
Los pisos de Sarriguren son de las dos últimas décadas, y lo que falla en ellos no es lo viejo, sino lo que pide su primer ajuste: la bisagra del mueble de cocina, el cajón que se sale, la silicona de la ducha o la ventana que empieza a rozar.
Bisagras de cocina por regular, guías de cajón, silicona de ducha, ventanas desajustadas y paredes con marcas: los primeros arreglos de una casa reciente.

Cuando la bisagra ha arrancado la madera, rellenamos el agujero y la volvemos a fijar en firme, sin cambiar la puerta del mueble.
Muebles, armarios y cajonesSi la encimera tiene la silicona levantada junto al fregadero, la cambiamos antes de que el agua se meta y acabe hinchando el tablero.
Azulejos, juntas y silicona
¿Notas corriente aunque la ventana esté cerrada? Puede ser la goma gastada o la hoja que no aprieta contra el marco, y se ajusta.
Ventanas que no cierran
Mándanos una foto del desconchón con algo al lado que dé la medida: así sabemos cuánto material llevar y cuánto hay que pintar.
Paredes, techos y rodapiés
La corredera que se sale del carril suele tener una rueda gastada o la guía de abajo floja; la cambiamos y vuelve a deslizar suave.
Puertas y manillas
Mira desde fuera si alguna lama se ha salido de la guía o está doblada: con una foto de eso sabemos casi todo antes de ir.
Persianas atascadas
¿Arreglar el enchufe o cambiarlo? Si el mecanismo está quemado o partido, lo cambiamos; si solo está suelto, basta con fijarlo.
Enchufes e interruptores
Encastrar un horno es algo más que meterlo en el hueco: lo nivelamos, lo atornillamos al mueble y dejamos la conexión a mano.
Montaje de electrodomésticos
Muchos grifos que parecen para cambiar solo tienen el aireador tapado o una junta seca, y vuelven a ir bien con muy poco.
Cisternas y grifos¿No ves lo que necesitas?
Aquí caben nueve tarjetas, y en una vivienda se rompen bastantes más cosas que esas. Cuéntanoslo: lo miramos y te decimos cómo lo dejamos arreglado, y si tienes más cosas pendientes, van en la misma visita.
En una casa de pocos años las cosas no se rompen de golpe: se desajustan. Las puertas de los muebles de cocina llevan bisagras de cazoleta con tornillos de regulación, y con el uso diario la puerta baja, se separa o choca con la de al lado. Basta con ajustarlas bien, en altura, en fondo y de lado, y si un tornillo se ha pasado de rosca en el aglomerado, reforzamos el agujero para que vuelva a morder. Es un arreglo pequeño que cambia mucho cómo se ve la cocina.
Los cajones van sobre guías de rodamientos o de cierre suave que acaban soltándose del lateral o perdiendo una bola, y entonces el cajón se tuerce o sale de golpe. Casi nunca es el mueble: cambiamos la guía por otra de la misma medida y lo dejamos cerrando recto. Con la silicona de la ducha pasa algo parecido. La que se puso al entregar el piso aguanta unos años, y cuando salen los puntos negros la quitamos entera, limpiamos el moho de debajo y ponemos una nueva.
Muchas de estas casas las compraron parejas jóvenes que ahora tienen críos, y eso se nota en las paredes: agujeros de tacos de cuando se cambió un cuarto de sitio, golpes del picaporte o rodapiés que se despegan donde pasa el carrito. Tapamos, lijamos y pintamos ese trozo del mismo color, y volvemos a pegar o clavar el rodapié. Si tienes una lista de cosas así, la repasamos de una vez y la casa vuelve a estar como cuando os dieron las llaves.
Población: ~13.500 hab.
Distancia: A unos 6 km de Pamplona
Dinos qué mueble, cajón o ventana falla y desde cuándo, más o menos, y si puedes, graba un vídeo corto abriéndolo y cerrándolo. En una casa reciente casi todo es cuestión de regular bien, y viéndolo moverse ya sabemos si basta con ajustar o hace falta pieza.
Sí, y no quiere decir que esté mal hecho. Las bisagras, los herrajes de las ventanas y las guías de los cajones se regulan al montarlos, pero con el uso se van moviendo. Un buen ajuste a tiempo evita que una pieza trabaje forzada y acabe partiéndose. Si vemos que algo falla de verdad, te lo diremos tal cual.
La quitamos entera con cuchilla; no le ponemos otra capa encima, porque el moho seguiría debajo. Limpiamos, desinfectamos y secamos bien la junta, y ponemos silicona nueva para baños. Conviene no mojarla hasta que cure, y te decimos cuándo puedes volver a ducharte. Tienes más detalle en azulejos, juntas y silicona.
Suele pasar cuando se gira la manilla con la hoja a medio camino, o cuando el compás de arriba se ha desajustado. La ventana queda sujeta solo por una esquina y no hay manera de cerrarla. La volvemos a encajar, regulamos el herraje y comprobamos que abre y cierra en las dos posiciones sin forzar. Rara vez hace falta cambiar alguna pieza.
Sí. La mayoría de lo que nos piden aquí es pequeño: una puerta de armario que cuelga, un cajón, una manilla floja, el aireador del grifo lleno de cal. La ventaja de juntar varias cosas de esas es que se resuelven seguidas, sin que tengas que pedir otro día libre en el trabajo.
Sí. Lo montamos y lo conectamos a la toma de agua, al desagüe o al enchufe que le corresponda, y en los integrables ajustamos el panel de la puerta para que quede alineado con el resto de la cocina. Si un panel que ya estaba puesto se ha descolgado, también lo volvemos a dejar en su sitio.
Graba un vídeo corto del cajón, la puerta o la ventana que falla, o mándanos una foto de la silicona, y te decimos si es ajuste o pieza.