
Oscilobatientes y correderas de aluminio
¿Se te ha quedado abierta en abatible y no vuelve? Hay un seguro que salta si giras la manilla a destiempo, y se puede rearmar.
Ventanas que no cierran
En Barañáin hay muchos pisos altos de los setenta y ochenta con la corredera de aluminio y el baño de origen. Venimos a casa, miramos por qué arrastra la hoja o por qué no para la cisterna y lo dejamos funcionando.
Pisos altos con correderas de aluminio que ya no corren y baños de origen con la cisterna y el grifo cansados: lo arreglamos sin cambiarlo todo.

¿Se te ha quedado abierta en abatible y no vuelve? Hay un seguro que salta si giras la manilla a destiempo, y se puede rearmar.
Ventanas que no cierran
En los baños de origen la cisterna lleva décadas trabajando; cambiar el mecanismo entero suele salir mejor que ir parcheándolo.
Cisternas y grifosLa silicona negra es moho que ha entrado por debajo; por eso la quitamos entera, limpiamos la junta y ponemos silicona nueva.
Azulejos, juntas y silicona
Limpia de vez en cuando las guías por fuera: la suciedad que se acumula ahí es de lo que más hace que una persiana se atasque.
Persianas atascadas
En los pisos con puertas de origen la madera suele seguir sana: lo que se gasta son bisagras y manillas, y eso tiene buen arreglo.
Puertas y manillas
¿Varios enchufes flojos repartidos por la casa? Pasamos por todos en la misma visita y dejamos cada caja firme y cada tapa recta.
Enchufes e interruptores
¿El picaporte ha abierto un boquete en la pared del pasillo? Lo reparamos, lo dejamos liso y ponemos un tope para que no se repita.
Paredes, techos y rodapiés
Cuando el frente del cajón se ha despegado de la caja, lo volvemos a unir con tornillo y cola, y queda alineado con los de al lado.
Muebles, armarios y cajones
Si el panel de la puerta del integrable se ha descolgado, lo volvemos a fijar a su altura para que case con los muebles de al lado.
Montaje de electrodomésticos¿No ves lo que necesitas?
Aquí caben nueve tarjetas, y en una vivienda se rompen bastantes más cosas que esas. Cuéntanoslo: lo miramos y te decimos cómo lo dejamos arreglado, y si tienes más cosas pendientes, van en la misma visita.
Las correderas de aluminio de estos bloques llevan décadas abriéndose y cerrándose, y lo que se gasta no es el marco sino lo que va escondido bajo la hoja: dos rodamientos pequeños que, cuando se aplanan o se parten, hacen que la ventana arrastre y chirríe. Levantamos la hoja, cambiamos las ruedas, limpiamos el carril de la arenilla acumulada y regulamos la altura para que vuelva a cerrar contra el marco. Si el cierre ya no engancha, cambiamos esa pieza y no la ventana entera.
El baño de muchos de estos pisos sigue siendo el que se entregó: grifo de dos llaves, cisterna con su mecanismo de entonces y una silicona que se ha ido renovando a parches. La cisterna que no para se suele resolver con una boya o una goma de cierre nueva; el grifo que gotea pide la junta o, si es monomando, el cartucho. Y la silicona negra de la bañera se retira entera, se limpia el moho que esconde y se pone otra, porque encima de la vieja no agarra.
Aquí vive mucha gente que está en su piso desde que se construyó el bloque y que ya no se sube a una escalera para cambiar la cinta de una persiana o apretar una bisagra. Para eso estamos: ve apuntando lo que falla, lo revisamos todo en la misma visita y te decimos qué cuesta cada cosa antes de empezar. Al terminar probamos contigo cada arreglo, recogemos y dejamos el suelo como lo encontramos.
Población: ~20.100 hab.
Distancia: A unos 3 km de Pamplona
Para venir con lo necesario nos ayuda saber en qué planta está el piso, si las ventanas son correderas de aluminio y si el baño sigue siendo el de cuando se levantó el bloque. Una foto del carril de la ventana o del interior de la cisterna suele bastar para saber qué pieza traer.
Suele tener arreglo. Cuando la hoja pesa al abrir o se queda a medio camino suelen ser los rodamientos de abajo, que se cambian sacando la hoja del carril. Si el carril tiene una abolladura, lo enderezamos; si el burlete está aplastado y entra aire, lo sustituimos. Solo cuando el perfil está doblado o roto te diremos que no compensa. Lo explicamos en ventanas que no cierran.
Sí, la planta no cambia nada: subimos la herramienta y las piezas en el ascensor o por la escalera. Lo que sí tenemos en cuenta es la parte de fuera de la ventana, porque en un piso alto casi todo se hace desde dentro, con la hoja desmontada y sin asomarse. Si una persiana o una corredera solo se alcanza por el exterior, te contamos antes cómo lo vamos a resolver.
Si solo gotea, primero probamos con la junta o la montera, que suele ser lo que se ha gastado. Pero si el cuerpo está picado por la cal, las llaves no cierran del todo o el caño se mueve, ponerle un monomando sale más a cuenta que seguir parcheando. Te lo decimos al verlo, antes de quitar nada, y si lo cambiamos aprovechamos para poner latiguillos nuevos.
Porque el cemento de detrás se ha despegado de la pared o de la propia pieza, algo bastante frecuente en baños de esta edad. Si todavía no se ha caído, lo levantamos con cuidado, limpiamos el cemento viejo y lo volvemos a pegar con cemento cola. Si se parte al sacarlo y no guardas uno de repuesto, buscamos el más parecido posible. Después rehacemos la junta de alrededor para que no entre agua.
Claro, es la forma más práctica. Haz una lista con todo lo que tengas pendiente, aunque te parezca poca cosa, y mándanos fotos si puedes. Así traemos las cintas, los mecanismos y las piezas que probablemente harán falta, te damos el precio de cada arreglo al llegar y los hacemos seguidos en la misma mañana.
Cuéntanos en qué planta vives y qué ha dejado de funcionar, y con una foto de la ventana o de la cisterna vamos ya con la pieza.